En la Antigüedad, el pueblo llano se sentaba en el suelo, en banquetas rudimentarias o en piedras.
Entre la Antigüedad y la Edad Media los bancos de uso común para interiores (como los de las casas, tabernas o iglesias) se consolidan como el mueble de asiento más importante en esa época, ya que las sillas con respaldo no existían en las casas comunes; eran un lujo al que solo podían acceder reyes y nobles de alto rango o el obispo. Todo el mundo, en los hogares medievales, se sentaba para comer en bancos alargados de madera, los cuales, cuando se necesitaban, servían también como camas.
Sin embargo, nos vamos a centrar en los bancos como lugares de historias personales.
Los bancos nos pueden servir para contemplar el paisaje y meditar:
Para, quizás, esperar por alguien:
Para charlar con los amigos, o también, ocasionalmente, con desconocidos:
Puede ser el lugar del inicio de un posible romance:
O el sitio donde se demuestre amor:
En un banco también podemos leer.
Solo o sola:
También podemos sentarnos y fumar un cigarrillo:
O descansar, de la lectura o de la vida, la cual, a veces se hace complicada:
Puzle anverso-reverso
O consultar nuestro móvil, momento que podemos aprovechar para hacernos un selfie):
Corto animado, "Snack Attack"















































Impresionante como siempre.
ResponderEliminarMe encanta el puzzle .
Boa noite!
Apertas