En vacaciones de verano, organizando los marcapáginas de editoriales portuguesas que me había enviado Manuela, vi que varios mostraban elementos icónicos de ciudades que yo había visitado. Los separé en un sobre a la espera de tener tiempo libre para buscar en mi colección más con esa temática, ya que mi objetivo era hacer varias entradas con marcapáginas de editoriales dedicadas a Nueva York, Berlín, Roma, Florencia, Venecia, Londres y París.
Estos días de descanso he pasado horas buscando los marcapáginas y editando las siete entradas. Ayer publiqué la primera, dedicada a Nueva York, hoy le toca a Berlín. En los días sucesivos saldrán las otras, que ya están programadas.
Gracias por acompañarme en este viaje.
En todos estos marcapáginas aparece la Puerta de Brandeburgo, que es uno de los símbolos más famosos de la ciudad de Berlín (Alemania). De estilo neoclásico, fue inaugurada en 1791 durante el reinado de Federico II de Prusia. Está coronada por una escultura de cobre de la diosa Victoria montada en un carro tirado por cuatro caballos.
Fue una de las 18 puertas de entrada a la ciudad, de la antigua muralla. Hasta 1918 solo podía ser utilizada por los miembros de la realeza y por todo aquel que estuviese autorizado por ellos.
Durante los bombardeos de la II Guerra Mundial fue gravemente dañada; en 1957 se llevó a cabo su reconstrucción. Cuando finalizó la Guerra y se construyó el Muro de Berlín quedó en tierra de nadie, sin entrada desde ninguna de las partes.
Con la reunificación en 1991, tuvo que volver a ser restaurada tras treinta años sin mantenimiento (se puede ver en los dos últimos marcapáginas el antes y el después).
La Puerta de Brandeburgo.
Berlín en 8K.
Para Paula.