La educación es nuestra mejor arma, y la educación en igualdad es la única herramienta para derribar los estereotipos de género, para construir una sociedad más justa y para la prevención y erradicación de la violencia en todas sus formas.
Educar en igualdad es empatizar, respetar y dejar de ser.
Dejemos de lado etiquetas destructivas y sexistas. Aceptemos la individualidad de cada persona. Animemos a las niñas y niños a desarrollar sus talentos. Cuidemos el lenguaje.
Citando a la gran Malala Yousafzai: "con cada niña, cada maestra, cada libro y cada pluma se puede cambiar el mundo".
Cada pasito suma.
(Texto del reverso)